Desde mis primeros recuerdos, supe que quería ser educador. Treinta y ocho años después, esa vocación sigue guiándome, y mi convicción de que los colegios públicos se encuentran entre las instituciones más importantes de Estados Unidos no ha hecho más que afianzarse. Son el corazón de cada comunidad a la que sirven, y constituyen los lugares de encuentro, los centros de recursos y los núcleos de tradición e identidad compartida que forjan una comunidad. Y siguen siendo la vía más importante hacia las oportunidades que este país haya creado jamás.
Las ventajas de la escuela pública
