Una de las preguntas más frecuentes que se les hace a los niños es: «¿Qué quieres ser de mayor?». Sus rostros se iluminan de asombro mientras imaginan un futuro sin límites. Tras pensarlo un momento, comparten con entusiasmo respuestas que van desde profesiones de gran impacto, como profesor, personal de primeros auxilios o médico, hasta otras más imaginativas, como superhéroe o hada. Estas aspiraciones cobran forma a través de la comunidad y las experiencias que les rodean. En casa, ven cómo se ponen en práctica ciertas habilidades, como cuando un hermano mayor repara coches o uno de sus padres dirige una reunión, y empiezan a imaginarse adónde les puede llevar su propio camino. En el colegio, un profesor de arte inspirador les anima a explorar su creatividad, o una excursión al Centro de Innovación despierta su interés por la informática. Independientemente del destino, hay muchos programas que pueden orientar a un alumno hacia su futura profesión o pasión.
Las oportunidades abundan
