La lectura cobra forma: Central Elementary crean personajes de libros en forma de calabazas

Una calabaza azul decorada como el pez Pout-Pout junto al libro «El pez Pout-Pout», con una etiqueta con su nombre.

Con el fin de celebrar la llegada del otoño y fomentar el amor por la lectura, Central Elementary su biblioteca en un maravilloso mundo de calabazas lleno de imaginación. Marisa Ramel, bibliotecaria Central Elementary, invitó a los alumnos a participar en la decoración de calabazas para que se asemejaran a los queridos personajes de los libros, con el objetivo de fusionar el arte y la literatura. 

Una calabaza de color verde azulado con forma de pájaro descansa junto al libro «¡La paloma necesita un baño!» sobre una mesa de madera.

Lo que comenzó como una simple actividad de otoño se convirtió rápidamente en algo más significativo. Los alumnos empezaron a compartir sus libros favoritos con sus compañeros y a explicar por qué habían elegido a un personaje concreto y qué hacía que esa historia fuera especial para ellos. Pudieron dar rienda suelta a su creatividad profundizando en los personajes de sus libros favoritos y diseñando su propia calabaza.

Desde un pececito azul con cara de enfado y escamas moradas hasta una paloma gruñona de ojos muy abiertos, cada calabaza cuenta su propia historia. La biblioteca cobra vida gracias a la magia de los cuentos, que cobran vida a través de las 80 calabazas decoradas que adornan las estanterías y las mesas.

Una calabaza verde con cara junto al libro «¡Un par de calzoncillos espeluznantes!» de Aaron Reynolds, sobre una mesa de la biblioteca.

Cuando los alumnos pasean por la biblioteca, no solo ven calabazas, sino también historias. Cada una de ellas nos recuerda que la lectura nos puede llevar a cualquier parte y que la creatividad puede convertir incluso la idea más sencilla en algo extraordinario. A través de este proyecto, Central Elementary la imaginación, el trabajo en equipo y el placer de sumergirse en un buen libro.

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