En la clase de Español 4 de la Sra. Juárez, en Skyline High , los alumnos están estudiando la unidad «Comunidades y ciudadanía global», que vincula el aprendizaje de idiomas con aplicaciones prácticas y perspectivas globales. A través de las actividades del curso, los alumnos exploran temas relacionados con los retos de la comunidad y la importancia de la ciudadanía global, al tiempo que mejoran sus habilidades lingüísticas en español.
Los objetivos de la unidad para los alumnos incluyen comprender las características y los comportamientos de los ciudadanos del mundo, así como fomentar la conciencia de cómo el lenguaje, la comunicación y la empatía desempeñan un papel fundamental a la hora de fortalecer los vínculos dentro de las comunidades y contribuir a un cambio positivo a escala local y global. Además, la unidad les ofrece oportunidades para contribuir a su comunidad local a través del voluntariado. El objetivo de la Sra. Juárez es enseñarles el impacto que el voluntariado puede tener en los demás y destacar cómo permite a las personas establecer vínculos con la comunidad.

«A medida que los alumnos avanzan en la unidad, quiero que comprendan que los ciudadanos del mundo participan activamente en la vida cívica a todos los niveles y se esfuerzan por marcar la diferencia en su comunidad», explicó Juárez.
Como parte de sus actividades académicas, los estudiantes dedicaron tres horas a realizar labores de voluntariado en el OUR Center de Longmont, una organización sin ánimo de lucro dedicada a proporcionar ayuda alimentaria, recursos y formación en habilidades básicas a personas y familias. La decisión de colaborar con el OUR Center surgió a raíz de sus vínculos personales y sus experiencias.
Un grupo de estudiantes se encargó de llenar contenedores con artículos de primera necesidad, como champú y jabón líquido, para garantizar que los miembros de la comunidad que lo necesitaran pudieran disponer de ellos fácilmente. Otro grupo se centró en revisar las frutas y verduras, clasificarlas según su calidad y colocarlas en contenedores separados. El grupo restante dedicó su tiempo a clasificar la ropa donada, colgarla y organizarla para facilitar su acceso.
Entre estos estudiantes, Keira Reuter, de tercer curso, se ofreció voluntaria para repartir artículos de primera necesidad y colaborar en las actividades de compostaje. Al reflexionar sobre su contribución, Keira afirmó: «Esta oportunidad me ha ayudado a comprender las diversas formas en que podemos apoyar a los demás dentro de nuestra comunidad, desde pequeños gestos hasta compromisos más importantes. He aprendido sobre las iniciativas de servicio comunitario a nivel mundial y cómo yo también puedo ser una mejor ciudadana del mundo».
