Desde el aparcamiento del Skyline High se oía el bullicio de los espectadores y el estruendo de las orquestas. A pesar de la llovizna incesante de aquel sábado sombrío, por los pasillos se respiraba un ambiente cálido y especial.
El 13 de mayo, el Skyline Feeder celebró su tercer festival anual de música, que reunió a todas las bandas y departamentos de música de los centros educativos asociados. A lo largo de unas horas, actuaron más de 500 alumnos de entre infantil y bachillerato. La música no cesó ni un momento, ya que las bandas y los coros iban tomando el relevo y comenzaban a actuar tan pronto como terminaban los anteriores.
